Las Dos Máscaras del Cáncer: Un Camino Hacia la Autenticidad
- Elisa Herrera
- Jan 5
- 2 min read

Tras un diagnóstico de cáncer de mama, la vida se divide a menudo en dos escenarios. Existe el mundo exterior —donde los médicos, la familia y los conocidos esperan ver a una "guerrera"— y el mundo interior, donde reside nuestra verdad más cruda y vulnerable. Para navegar estos dos mundos, solemos crear máscaras.
La Máscara Pública: El Rostro de la Fortaleza
Esta es la máscara que usamos para proteger a los demás o para protegernos a nosotras mismas del escrutinio. Es la sonrisa que dice "estoy bien", la eficiencia que organiza citas médicas sin pestañear y la armadura que nos ponemos para que el mundo no vea nuestra grieta. Aunque esta máscara nos da estructura, llevarla puesta 24/7 puede resultar agotador.
La Máscara Privada: La Verdad Silenciosa
Debajo de la armadura, vive la "maquinaria suave del corazón". Aquí es donde residen las preguntas sin respuesta, el cansancio que cala los huesos y el duelo por el cuerpo que teníamos antes. Es un espacio tenuemente iluminado entre lo que fue y lo que está comenzando.
Cómo Descubrir Tus Propias Máscaras
Descubrir nuestras máscaras no significa deshacernos de ellas (pues a veces son necesarias), sino aprender a reconocer cuándo las llevamos puestas.
Identifica el "Debería": Si te sorprendes diciendo "debería estar feliz porque terminé el tratamiento" mientras te sientes vacía, ahí hay una máscara.
Observa tu cuerpo: ¿Sientes tensión en los hombros o mandíbula cuando estás con ciertas personas? Tu cuerpo puede estar sosteniendo el peso de una máscara que tu mente intenta ignorar.
El espacio del silencio: En los momentos de soledad, ¿qué es lo primero que sientes cuando dejas de "actuar"? Ese sentimiento es tu verdad privada.
Actividad en Casa: El Espejo de las Dos Caras
Esta es una actividad sencilla de introspección creativa que puedes realizar con materiales básicos que tengas a mano (papel, lápices de colores o simplemente tu diario).
1. El Paisaje Exterior (La Máscara que Muestro)
Toma una hoja de papel y dibuja un círculo. En la parte externa del círculo, escribe o dibuja los símbolos de tu identidad pública.
Pregunta guía: ¿Qué colores o imágenes representan a la "persona fuerte" que el mundo ve? ¿Es un escudo, una sonrisa brillante, o una lista de tareas cumplidas?
2. El Paisaje Interior (La Verdad que Siento)
Dentro del círculo, enfócate en lo que el poema llama la "libertad salvaje y desconcertante" de ser tú misma sin testigos.
Pregunta guía: ¿Qué palabras o texturas representan tus miedos, tus esperanzas secretas o esas "decisiones silenciosas" que estás tomando poco a poco? Usa trazos más suaves, sombras o palabras pequeñas.
3. El Momento del Umbral
Observa tu dibujo. No hay una parte buena y una mala; ambas son parte de tu historia.
La Acción: Elige una sola cosa de tu "Paisaje Interior" que te gustaría compartir con una persona de absoluta confianza esta semana. Puede ser algo tan simple como: "Hoy me siento cansada, aunque sonría".
Al abrir esa "pequeña puerta" entre tus dos mundos, permites que tu columna recuerde cómo mantenerse erguida por sí misma, sin necesidad de la armadura.
Este blog está dedicado a todas las mujeres de nuestra comunidad que están aprendiendo a decir "sí" de nuevo a un mundo que aún no ha prometido nada, pero que sigue llegando de todos modos.
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